La radiofrecuencia o diatermia es una técnica de fisioterapia que utiliza corrientes eléctricas de alta frecuencia para generar calor profundo que penetra en capas más internas como músculos, articulaciones o tendones sin dañar la piel.
¿EN QUÉ CONSISTE?
La diatermia consiste en la aplicación, mediante unos electrodos o cabezales que están conectados a la máquina de radiofrecuencia, de unas corrientes eléctricas que provocan un aumento de la vibración de las moléculas del cuerpo.
Este aumento del movimiento genera un aumento de la temperatura de los tejidos por donde pasa la corriente. Esta elevación de la temperatura depende de la intensidad de la corriente, de la hidratación de los tejidos y de la resistencia particular que ofrece cada tejido al paso de la corriente. Por tanto, el calor siempre va a poder modularse en base a la sensación del paciente lo que hace a esta técnica una terapia muy agradable para el paciente, tanto por la ausencia de dolor como por la sensación de calor que permite una relajación corporal.
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Además, este aumento de temperatura provoca una mejora del riego sanguíneo y este hecho es el que hace que la diatermia tenga innumerables efectos positivos como el aumento del nivel de oxígeno, la eliminación de sustancias de desecho o la mejora del aporte de nutrientes a la región.
La radiofrecuencia puede realizarse de dos formas, en base a la profundidad del tejido a tratar y al aumento de calor que queramos provocar: de manera capacitiva, utilizada para tejidos más superficiales, como músculos, o de forma resistiva, para estructuras más profundas, como tendones, ligamentos o hueso.
EFECTOS
- · Efecto analgésico: el calor generado va a provocar un aumento del umbral del dolor pues se inhiben las vías que conducen el dolor, además del efecto calmante y sedante que genera.
- · Efecto antiinflamatorio: la hiperemia provocada por la diatermia hace que mejore el riego sanguíneo a la zona tratada por lo que aumenta la cantidad de oxígeno y nutrientes del tejido y además permitimos la llegada de células del sistema inmune que permiten la eliminación de sustancias de desecho y la cicatrización del tejido.
- · Efecto regenerador del tejido: el aumento de la temperatura provoca un aumento de la síntesis de tejido, gracias al incremento del aporte de oxígenos, de nutrientes y de la generación de colágeno, esencial para la cicatrización y recuperación de ligamentos, huesos, cartílago, cápsulas y músculos.
INDICACIONES
- Recuperación de lesiones musculoesqueléticas: contracturas, roturas fibrilares, tendinopatías, esguinces.
- Procesos inflamatorios crónicos: artritis, artrosis, bursitis.
- Dolor lumbar y cervical: mejora la movilidad y reduce el dolor.
- Edemas y procesos postquirúrgicos: acelera la reabsorción de líquidos y hematomas.
- Rehabilitación deportiva: favorece la recuperación rápida tras sobrecargas o lesiones.
- Suelo pélvico: se usa para mejorar la elasticidad y vascularización en casos de incontinencia o tras el parto.
CONTRAINDICACIONES
- Marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados (puede interferir en su funcionamiento).
- Embarazo (en la zona abdominal, lumbar o pélvica).
- Neoplasias activas o sospecha de cáncer.
- Infecciones agudas, abscesos, fiebre alta o enfermedades sistémicas graves.
- Trastornos hemorrágicos o sangrados activos.
- Trombosis venosa profunda o riesgo de tromboembolismo.
- Implantes metálicos en la zona de tratamiento (prótesis, clavos, placas).